En el corazón de la Reserva de la Biosfera de Montes Azules, dentro de la Selva Lacandona, se encuentra este gran espejo de agua cristalina. Alimentada por manantiales subterráneos, esta laguna, de más de 16 km², mantiene todo el año un nivel de claridad exagerada y una temperatura ideal.
¡El nadar en sus aguas es irresistible! Miramar invita a realizar paseos en canoa para disfrutar de la paz y de la exuberante naturaleza que rodea este maravilloso sitio. Alcanzaremos una pequeña isla donde visitaremos los vestigios arqueológicos de los primeros habitantes mayas.